Xbox ha despedido cerca de 3.200 empleados y ha clausurado varios estudios para anunciar que su crisis interna apenas comienza. Descubre qué ocurre.
A finales de julio de 2026, casi un mes después del anuncio oficial, la reestructuración de Xbox sigue marcando el pulso de la industria. Microsoft confirmó el despido de aproximadamente 3.200 trabajadores de su división de videojuegos a lo largo del año fiscal 2027, con 1.600 puestos eliminados de forma inmediata.
Al mismo tiempo, varios estudios dejaron de formar parte de Xbox Game Studios. La crisis interna de Xbox ya no es un secreto a voces. La CEO Asha Sharma lo definió como “la reestructuración más significativa en toda la historia de Xbox” y reconoció sin rodeos que el negocio “no goza de buena salud”.
El contexto de una crisis que ya no se puede ocultar
Xbox entró en la novena generación con una base de usuarios instalada más pequeña de lo previsto y una estructura de costes excesivamente pesada. La estrategia se centró en Game Pass, en llevar títulos a otras plataformas y en ampliar de forma agresiva la cartera de estudios. Esos movimientos generaron valor, pero no crecieron al ritmo esperado.
Mientras tanto, el negocio principal se debilitó. Sharma admitió que la división opera con márgenes entre tres y diez veces inferiores a los de empresas comparables del sector de plataformas y publicación. A esto se suma lo que ella misma calificó como “la crisis de hardware más severa de su historia”. El resultado es un reset obligatorio: menos personal, menos capas jerárquicas y un enfoque mucho más selectivo en los proyectos prioritarios.
Qué ocurre con los estudios afectados
Double Fine y Compulsion Games recuperaron su independencia. Conservan sus propiedades intelectuales y reciben financiación de transición para seguir adelante con sus próximos juegos. Ninja Theory y Undead Labs pasaron a nuevos propietarios, todavía no revelados públicamente, con el compromiso de financiación para completar y crecer Senua y State of Decay 3.
Arkane Lyon, responsable de Marvel’s Blade, se encuentra en un proceso de consulta con su comité de empresa, obligatorio según la legislación laboral francesa, por lo que su futuro puede tardar meses en resolverse. Ningún título anunciado oficialmente ha sido cancelado, lo que suaviza parcialmente el golpe, aunque no elimina la incertidumbre sobre el resto de la cartera.
El mensaje detrás de los recortes
Sharma ha sido especialmente clara al señalar que Microsoft “no es el mejor hogar para cada tipo de estudio”. En un año típico, la división perdía 64 centavos por cada dólar invertido. La reorganización busca simplificar la cadena de mando, reduciendo los niveles jerárquicos de hasta 14 a un máximo de cinco, e idealmente a tres.
Se ha creado el cargo de directora de operaciones, ocupado por Helen Chiang, con responsabilidad de extremo a extremo sobre contenido, hardware, plataforma y servicios. El objetivo declarado es volver a crecer en 2027 y aspirar a entretener a más de mil millones de personas cada día.
Una opinión necesaria
Este movimiento es doloroso, pero también inevitable. Xbox acumuló demasiados estudios, demasiadas capas de decisión y demasiadas expectativas de crecimiento que no se cumplieron. Desprenderse de equipos que no encajaban en el nuevo modelo de márgenes puede liberar recursos para concentrarse en las franquicias más sólidas y en una experiencia de jugador más coherente. El riesgo, sin embargo, es real: perder talento creativo, IP valiosas y la confianza de desarrolladores y aficionados. La industria del videojuego necesita menos expansiones descontroladas y más sostenibilidad real.
Los próximos doce a dieciocho meses serán decisivos. Si en 2027 Xbox logra crecer con un catálogo más enfocado, una estructura más ágil y una oferta de valor clara para el jugador, esta reestructuración habrá valido la pena. De lo contrario, la crisis solo habrá sido el comienzo de un declive más profundo. Los profesionales del sector y los jugadores merecen que este “reset” sea el inicio de una Xbox más fuerte y estable, no el preludio de más recortes.















